Quiero volver a ser niña, quiero volver a sentir la ilusión de ser la que cumplía años. Volver a creer que tenía poderes especiales o que algún día mi perfecto príncipe azul se pasaría por la puerta de mi casa y nos iríamos al mundo perfecto. Quiero seguir pensando que las cosas durarán para siempre, que no hay que luchar por nada. Todas aquellas tardes con mi madre jugando a ser grandes señoras tomando el té e ir de compras por New York. Tantos sueños que se quedaron en eso, en sueños. Una época en la que no importaba lo que dijeran los demás con tal de que la sonrisa estuviese pintada en tu cara, sólo tuya. Por qué las cosas tenían que cambiar luego, siendo todo al principio tan perfecto. Dónde encuentras ahora a aquella amiga que no te dejaba nunca sola, a aquella que firmaste un contrato diciendo que la amistad sería para siempre. Las personas cambiamos y luego lo que nos queda es recordar, volver a vivir lo que una vez vivimos, volver a sentir lo que una vez sentimos y volver a creer que el mundo era como aquel de barbie en el que volabas por el cielo con unas alas de pétalos de rosa y luego dormías en una nube. Mayor, mayor, siempre queriendo ser mayor y eso no sirve para nada, más que para vivir en un infierno en el que lo raro no es quien no tenga la sonrisa, el raro es aquel que todavía la lleve pintada en la cara. Todo era porquería que se iba amontonando en un saco sin fondo y ahora ese saco se te cae encima. Y sientes que el mundo se te tira, que todo ha cambiado. Es cuando te das cuenta de que ya no eres un niño pequeño. Que hay que afrontarlo todo y encima intentar tirarle a alguien una pequeña sonrisa, ya desgastada de todo lo que te hayan hecho pasar. Ser cruel es la palabra que significa todo lo que somos, que ya pasó todo por mucho que no queramos darnos cuenta. Es así y punto. De nada vale llorar por un pasado, aunque a veces sea la mejor opción para volver a revolver entre los escombros que han dejado un pasado atrás, que lo han pisado y que, ahora encima las cosas ya no volverán a ser como antes. Es cuando ya es demasiado tarde para darte cuenta de que todo ha cambiado y que no volveremos atrás, nadie puede parar el tiempo. Vive a lo loco y disfruta de lo que tienes porque piensa que algún día, por mucho que no quieras, lo vas a perder todo y entonces llorarás, pensando en aquel pasado que no quisiste aprovechar.
Disfruta de lo que tienes, antes de perderlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario